LA FIRMA

Ilian Echeverri Garrido

“Inicio esta carta con una frase que leí en estos días “El puesto y el título que tienes no vale mucho, lo que vale es como sirves a los demás con el puesto y el título que tienes” Esto debido a que cuando la leí la primera persona que se vino a mi cabeza fue usted.

Hace cuatro años iniciamos tal vez uno de los procesos más dolorosos de nuestras vidas y con pleno desconocimiento de lo que nos estaba pasando, yo tenía 5 meses de Embarazo cuando la Fiscalía me llamo simplemente hacerme un interrogatorio para un proceso que tenía mi padre, por el cual usted ya era abogado de el y yo lo llame para informarle, usted se ofreció acompañarnos, aunque a mi nunca se me paso por la cabeza la sorpresa que nos tenía la fiscalía, apenas me ve entrar en embarazo irónicamente ella me dice “yo te iba a mandar para la cárcel pero con esa barriguita me da pesar, te voy a mandar para detención domiciliaria” con una gran sonrisa en su rostro y amenazándome que si seguía llorando me mandaba para la cárcel.

A partir de ese momento usted se convirtió en nuestro abogado, nuestro sicólogo y amigo, nos brindó la tranquilidad y la confianza que necesitábamos.
Y hoy después de 4 años de un largo proceso, en mi caso usted logro demostrar durante el Juicio que yo nada tenía que ver con los delitos que me imputaron, a tal punto que la misma fiscalía solicito mi absolución.

Hoy siento tristeza por las muchas personas que no pueden estar bien acompañadas en un proceso como este, porque de no tener una buena defensa, el Juez solo quedaría con la información entregada por la fiscalía, condenando a muchos inocentes.

Todos los días de mi vida le he dado gracias a Dios por haberme mandado este aprendizaje que me hizo crecer tanto a nivel personal, familiar y espiritual y esto porque en cada momento se
vio la mano de Dios obrando, desde el mismo instante en lo puso a usted como nuestras vidas…. Dios lo bendiga.”

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